Teodoro: un hombre auténticamente digno

El pasado jueves 14 de agosto, se llevó a cabo en el  Centro Cultural Chacao el conversatorio “La agonía de la libertad de expresión: el ataque a Tal Cual” cuyo propósito fue exponer con detalles el proceso judicial que se le sigue a este diario de acuerdo a la demanda interpuesta por el actual presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello. Bajo la moderación de Sergio Dahbar, los doctores Humberto Mendoza D´ Paola y Jesús Ollarves expusieron la perspectiva legal del proceso, en compañía de los expertos comunicólogos Antonio Pasquali y Marcelino Bisbal,  contando además con las intervenciones de Moisés Moleiro y Tulio Hernández.

TalCual_14.08.2014n
Teodoro Petkoff

Creo que la capacidad de asombro de cualquier venezolano puede ponerse a prueba con este caso que comenzó cuando Carlos Genatios escribió en el Diario TalCual un artículo de opinión sobre la inseguridad en el país, indicando que la respuesta del actual Presidente de la Asamblea Nacional a este problema había sido: «Si no les gusta la inseguridad, váyanse”.

A través de sus opiniones y experiencia técnica, los ponentes  completaron las fichas del rompecabezas de este caso, que por confuso, ilógico, infundado e inconsistente demuestra que es mucho más que un simple juicio por difamación: forma parte de la estrategia gubernamental que va en contra los medios de comunicación privados. De las ideas expresadas por los ponentes, logré recoger 5 ideas básicas que a mi entender  muestran hasta dónde llega esta estrategia y cuáles son las principales perversiones que la caracterizan:

1) La opinión en Venezuela es un delito

El primer problema de la demanda interpuesta por Cabello al Diario TalCual es que la misma es una violación directa del artículo 57 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, donde se consagra el derecho de los ciudadanos a expresar sus pensamientos, ideas y opiniones. Al parecer, la lógica contenida en la demanda implica que si ese pensamiento, idea u opinión incomoda de manera directa a algún personaje del gobierno, se podrá abrir un juicio en contra de quien lo emite. En un país medianamente normal, la resolución de la situación planteada, en base a la supuesta difamación hecha por Genatios a Cabello, podría haberse resuelto a través del simple ejercicio del derecho a réplica, pero  en el marco de la estrategia totalitaria gubernamental, fue una oportunidad para atacar al único diario venezolano que mantiene una línea editorial crítica y poco complaciente con la actual gestión.

2) En revolución, la responsabilidad penal puede extenderse a terceros, sobre todo cuando éstos son críticos con la gestión gubernamental

El juicio tiene como objetivo directo a la directiva del Diario TalCual, conformada por Teodoro Petkoff, Francisco Layrisse, Juan Antonio Golía y Manuel Puyana; a pesar de que las opiniones que constituyen objeto del mismo, fueron emitidas por un articulista del diario. Esto constituye una nueva modalidad de intimidación de los actores que incomodan al régimen por el carácter y dimensión  de sus acciones. Claramente, se usa el sistema judicial para sobreponer el criterio político al técnico y legal a través de vericuetos legales que violentan de manera disparatada la Constitución Nacional, el Código Orgánico Procesal Penal e incluso los tratados internacionales en esta materia.

3) Los medios de comunicación privados  son enemigos de la revolución

Bajo esta idea totalitaria  se ha implementado agresiva, sistemática y progresivamente un proceso de silenciamiento de las voces que son críticas con el actual gobierno nacional, en el marco de la  instauración de un sistema de comunicación hegemónico. Este sistema se vale de diversas estrategias que van desde cadenas emitidas a través del sistema de medios públicos (que curiosamente tienen una intensidad en duración y frecuencia mayor en períodos  electorales); hasta la  aplicación de medidas administrativas, judiciales y económicas en contra de medios de comunicación particulares, pasando por la compra de medios privados a través de testaferros asociados al gobierno, sin rostro conocido ni público.

4) El derecho penal revolucionario se aplica en Venezuela por presunción de delito y no por delito cometido

La prueba más clara de que el juicio que hoy se lleva contra la directiva del Diario TalCual forma parte de una estrategia de amedrentamiento a quienes piensan distinto, es que el poder otorgado por Diosdado Cabello a su abogada Ytala Hernández, fue presentado para su otorgamiento 23 días antes de que se publicara el  artículo de Carlos Genatios que dio lugar a la  demanda ¿cómo se explica esto? Este tipo de hechos evidencia cómo existe una clara y premeditada intención de culpabilizar a aquellos que son un estorbo para las impericias del actual régimen y más aún cuando éstos representan una izquierda digna y crítica, como es el caso del principal directivo del Diario TalCual.

5) En revolución, no existe autonomía en los procesos judiciales

A pesar de todas las perversiones que contiene el juicio al Diario TalCual y  que tanto su forma como su fondo expresan que el objeto del mismo no es el que está expresado en la demanda, sino la intimidación de los medios de comunicación privados en el país, los abogados que asisten a la Junta Directiva del diario han expresado la necesidad de continuar con el proceso, pues de esta forma quedará de manifiesto que no existe separación de poderes y que además, el  sistema judicial está lleno de funcionarios que operan por sumisión, ignorancia y miedo. La jurisprudencia en este sentido será  relevante como evidencia histórica.

Finalmente, a pesar del sombrío panorama que se muestra a través de este juicio, Teodoro Petkoff,  director del Diario TalCual,  fue impelido por los asistentes a dar unas últimas palabras al cierre del conversatorio y con la contundencia que lo caracteriza, expresó algunas ideas fundamentales que resignificaron para muchos el carácter de la lucha que se lleva a cabo en el país en contra de las políticas arbitrarias y totalitarias del  gobierno nacional:  “TalCual no es un periódico, TalCual es una idea, TalCual es una política” dijo. Además, expresó que se sentía orgulloso del rol que juega este medio en la vida pública nacional.  A sus 82 años, mantener esta postura digna, combativa, sabia  y altisonante es un ejemplo muy estimulante para el sector opositor.

Yo salí de allí emocionada y admirada de que Petkoff, a quien se le han impuesto las “penas anticipadas” de asistir  semanalmente a tribunales y no poder salir del país,  haya expresado como idea final: “No tengo la más mínima intención de declinar mi lucha por el país y por sus ciudadanos”.

Definitivamente, quien es auténticamente digno demuestra esta condición aún en los peores momentos. Y eso está demostrándonos hoy Teodoro Petkoff.