Cotufa

Mientras escribo esta nota, observo a mi perrito que duerme plácido a mi lado. Tenemos apenas seis meses juntos y no imagino cómo sería mi vida sin él, ni sin los otros cuatro perritos que tenemos en casa, porque más que una mascota son parte de la familia. No se me hace difícil sentir empatía con los dueños de Cotufa, la perrita asesinada vilmente en una tienda de mascotas cuando fue llevada por sus dueños para recibir un baño. Ellos ahora tienen un lugar vacío en sus corazones, una tristeza inmensa que no puede ser llenada con dinero ni palabras.

Justicia para Cotufa

En un mundo ideal, la tienda Todo Pets sería multada, cerrada y el “groomer” (sí, entre comillas) que cometió el crimen sería procesado y se evitaría que volviese a trabajar con animales. Francamente, dudo que esto llegue a suceder. Si acaso, cerrarán la tienda pero seguramente la gente que trabaja allí se irá a otros lugares y puede ser que se vuelva a repetir esta tragedia. El verdadero problema es que no existe ningún tipo de control o estándar de calidad para este tipo de establecimientos ni para quienes trabajan allí. No me extraña, si no se ejecutan estos controles en empresas que prestan servicios a humanos, ¿qué queda para los animales indefensos ?.

La mayoría de las tiendas para mascotas que ofrecen servicio de peluquería suelen estar atestadas, sobre todo los fines de semana, por lo que tienen que bañar, secar, peinar, cortar el pelo, uñas, limpiar las orejas y todo lo que implica una sesión de grooming a muchos perros, uno tras otro, con prisa para poder cumplir con las citas pautadas. Esto no deja mucho espacio para el trato adecuado ni para la paciencia. A esto hay que añadir que la mayoría de los perros no están acostumbrados a ser acicalados, no todos son sociables y hay muchas mascotas agresivas.

Trabajar con mascotas es difícil, pero eso no es excusa para el maltrato. Es cierto que los accidentes ocurren: una uña que se corta en exceso, un rasponcito porque el perrito es inquieto o un corte de pelo irregular es una cosa pasable; porque el groomer trabaja con un ser vivo que no siempre está dispuesto a colaborar; pero la muerte, quemaduras severas e incluso traumas psicológicos no son admisibles ni perdonables.

¿Qué podemos hacer?

Para mi la respuesta es simple: aprende a hacer el grooming de tu mascota en casa, dependiendo de la raza y/o el pelaje, no es difícil. Además, atender a tu peludito es otra forma de crear un vínculo con ese miembro de tu familia. Amar a tu mascota no es sólo cubrirlo de mimos o alimentarlo, también implica atender sus necesidades básicas de higiene. Pero si de verdad careces del tiempo para atender el pelaje y limpieza de tu perro, entonces hay varias cosas que puedes hacer.

En primer lugar, ten en cuenta tus horarios y disponibilidad a la hora de escoger una mascota. Si no tienes el tiempo para hacer el mantenimiento que requiere una raza con pelaje largo o que requiera muchos cuidados como un shit-zu, poodle, lhasa apso, terrier, schnauzer, entre otros, entonces busca un perrito de bajo mantenimiento (hay unos mestizos preciosos que son fáciles de cuidar) con pelaje corto y que puedas acicalar tu mismo en casa.

Si ya tienes una mascota que necesite visitas frecuentes a la peluquería entonces comienza desde temprano el entrenamiento: acostúmbrala a ser peinada, sociabilízala para que no tenga problemas con extraños, agárrale las patitas para que no se ponga agresiva cuando le corten las uñas. La idea es facilitar el trabajo de quien vaya a bañarlo.

Cuando vayas a escoger el lugar donde acicalen a tu mascota, es importante que tengas en cuenta varios aspectos: evita lugares y horarios demasiado concurridos. Como mencionamos, en las peluquerías caninas que tienen demasiados clientes deben trabajar con rapidez y esto se traduce en descuidos. Asimismo, pide recomendaciones a tus conocidos. Utiliza las redes sociales y los clubs de mascotas de la ciudad, incluso pueden recomendarte groomers a domicilio.

Pide certificaciones. La persona que va a atender a tu mascota debe tener algún tipo de entrenamiento y experiencia en el área, no temas hacer todas las preguntas necesarias. Parece que bañar y cortar el pelo de un perro es una tarea simple, pero en realidad es algo más que estético, es un trabajo serio y delicado: un groomer debe saber cómo lidiar con perros con problemas de carácter, cómo atender problemas de piel, conocer cada tipo de raza y mucho más.

Pide estar presente mientras dure el proceso de baño de algún perrito antes de llevar el tuyo, revisa cómo es cada paso del procedimiento, si las personas que los atienden les tienen paciencia y cariño; si son firmes pero gentiles. Mira con detenimiento la actitud de los perritos en espera, que estén nerviosos es normal, pero si todos están temblando de miedo en un rincón y escuchas a todos los perritos en las mesas llorando, será mejor que lo lleves a otro lugar.

La primera vez que lo lleves, no lo dejes solo. Si te piden que lo dejes y lo busques luego de varias horas, es mala señal, quiere decir que tienen muchos perros por atender. No permitas que le administren un sedante para poder bañarlo. Hay casos de casos, claro está, pero la mayoría de las veces una mano firme pero paciente puede ser suficiente para lidiar con perros agresivos. Hay lugares en donde sedan a casi todos los perros para poder atenderlos con facilidad, sobre todo si son muy inquietos, pero un groomer profesional y experimentado no necesita de esta práctica tan peligrosa.

Asimismo, debes estar atento a la actitud de tu perro al salir del lugar, si se esconde, llora, está deprimido y no quiere jugar ni comer, es posible que lo hayan maltratado. Revisa si tiene marcas, cortes, quemaduras o ligas en sus genitales (hay lugares donde las ponen para evitar que los perritos se orinen). Ante cualquier irregularidad en el comportamiento o integridad física de tu mascota, presenta una queja y difunde la información.

Exigir respeto, calidad y eficiencia en los lugares donde atienden a tu mascota puede hacer la diferencia, es la única forma que tenemos para proteger a nuestras mascotas. Si te conformas con el servicio que te prestan, aunque no te parezca el ideal, si permaneces en silencio ante cualquier problema, por pequeño que sea, estás colaborando con las prácticas criminales de estos lugares.