No pise la grama

Como venezolanos, la mayoría encuentra siempre la forma de ver el lado gracioso de cualquier situación. Llámenlo ser optimista, ser positivos o como le dicen algunos: ser frívolos. El hecho es que en muchas ocasiones es preferible reír que llorar, pero hay una delgada línea entre verle el lado chistoso a un asunto y hacer chiste de todo, cuando no todo es un chiste.

Recientemente, en el Parque del Este se hicieron unos arreglos que dejaron el parque más vistoso. No voy hablar de la inseguridad que reina en algunas zonas, o de como roban los carros en los estacionamientos, o de como la guardia nacional se pase y chatea mientras todo eso sucede, no. No voy hablar de eso.

Llamó poderosamente mi atención un trecho que existía entre una zona perimetral de parque en donde están los corredores y lo que ahora son las fuentes de agua. Ese trecho anteriormente era de tierra. Bueno, alguna vez hubo grama, pero esta se secó, comenzaron a pasar personas a cada momento por allí y, la verdad, era un buen trecho de trote para hacer más largo el camino de los kilómetros que necesitábamos correr. Una vez que la zona fue recuperada, ese trecho fue cubierto de grama y se colocó un cartel que dice: «Área recuperada«. Hasta ahí todo bien.

No pasó ni un día para que los que, al parecer, extrañaban mucho ese trecho, comenzaran a trotar, caminar y pasar por allí sin importar que había pasado 1 año cerrado para recuperarse. ¡Sin importar que la grama no se pisa, caracha! Sin importar que peleamos por una mejora en el parque y apenas lo hacen, le pasan por encima.

Leí a un par de personas en Twitter hacer esta queja. Yo misma le he llamado la atención a personas mayores que caminan por ahí. Y enfatizo que el 98% de los que por allí cruzan son caminadores, no trotadores. Sin embargo, sean lo que sean, no me entra en la cabeza por qué siguen cruzando por un área recuperada, con gramita nueva y con un cartel que lo indica.

¿Es que necesitan un guardia apostado allí con un cartel tipo pancarta que diga «No pise la grama»?

Pues, así mismo está el país.

La gente se queja de los empujones en el Metro, de que no tenemos espacios, de la agresividad reinante, del mal humor cuando nos atienden en algún sitio, pero no se dan cuenta que ellos mismos «pisan la grama» y hace que ésta se deteriore cada día más. Cada día ellos mismos se hacen partícipes de que ese grama (el país) se vaya deteriorando y por ende, hay más quejas, y por ende, más descontento.

Es como un círculo vicioso en el que caen muchos sin darse cuenta.

  • Se quejan de que nadie les cede un asiento en el Metro, pero ellos mismos se hacen los dormidos cuando ven a alguien mayor.
  • Se quejan de que la ciudad está sucia, pero ellos mismos botan papelitos mientras caminan.
  • Se quejan de que el parque está descuidado, pero ellos mismos pisan la grama.

El parque, como el país, siendo lugares, siendo geografía, no se cuidan ellos solos. Si nosotros no los cuidamos, ¿cómo nos vamos a quejar después?

Por favor, sea consciente. ¡No pise la grama! ¡No pise el país!

Foto de: Diego Pesantes