Asamblea

¿Quién dice que es fácil recuperar la democracia y restaurar una república que ha sido empeñada, destruida, saqueada, vejada y pisoteada? Solamente un desconocedor de las grandes luchas de los pueblos del mundo se atrevería a responder que «lo es», solamente alguien que la ayudo a destruir.

Ha iniciado el año 2016, un año que se vislumbra difícil, en el caso de Venezuela para no extenderme en el mundo; el 2016 tiene mucho camino por delante, apenas estamos en el mes de Enero y ya parece que falta el oxígeno en el país, la política esta sumamente tensa y la economía cada día cortando la respiración de los venezolanos, el régimen solamente polariza y destruye al país, no propone, ni resuelve, no renueva ni cambia, su único objetivo es «hace vencer» su moribunda «revolución».

La Asamblea Nacional de Venezuela, ha sido conquistada, a pulso de votos, por las fuerzas democráticas del país, electa por la gran mayoría del pueblo venezolano que le concedió un total de 112 diputados-de los cuales 3 han sido suspendidos de sus cargos por el chavista TSJ, la Asamblea ya ha sesionado y aprobado el libre ejercicio de los medios de comunicación, tanto públicos como privados, dentro del hemiciclo, que luego de años de control chavista, se le prohibía su libre acceso. Igualmente, ha creado una comisión para investigar a los magistrados chavistas, que fueron designados a última hora y violando la Constitución, por la saliente Asamblea Nacional, dirigida por el tristemente célebre Diosdado Cabello Rondón.

Estas decisiones, aprobadas por la mayoría de los parlamentarios, arrastró la profunda indignación de la Bancada Oficialista, ya que éstos estaban acostumbrados a hacer y deshacer desde la presidencia de la AN(Asamblea Nacional), pues como diría el nuevo presidente de la AN, Henry Ramos Allup, «Las cosas cambiaron», ciertamente han cambiado, ya que se ha iniciado la lucha por la recuperación necesaria y obligatoria de la democracia y por la restauración necesaria de la república que es uno de los tantos clamores de los ciudadanos.

La Bancada Oficialista, servil a los mandatos beligerantes de Miraflores, se ha opuesto a la nueva Asamblea Nacional, incluso han interpuesto una denuncia en el temporal TSJ(chavista) para que se rechace la juramentación de los tres diputados que han sido proclamados-incluso por el CNE- como parlamentarios pero que al régimen no le gustan y ha intentado callar la voluntad del pueblo de Amazonas-estado de donde fueron electos éstos tres diputados-.

Pero como si fuera poco, la Bancada Oficialista decidió declarar la nueva Asamblea Nacional «ilegitima» y cualquier decisión tomada allí, como «nula»; los diputados oficialistas, desconocen la voluntad del pueblo, luego de tener años pidiendo que se le respete, pues claramente queda demostrado su angustiante desespero ante su derrota en las pasadas elecciones y el deseo de crear un choque de poderes para que el país entre en un conflicto peor.

Ciertamente, Venezuela ha iniciado un largo camino éste nuevo año, se ha iniciado una lucha por la democracia, donde el poder que ha sido derrotado, se niega a reconocer la voluntad de la mayoría y donde las fuerzas democráticas deben tener bien claras sus estrategias e ideas, para enfrentar a toda la maquinaría del régimen de Nicolás Maduro.

Éste año será decisivo para Venezuela, será un año en el que los ciudadanos tenemos que tomar cartas en el asunto y defender la lucha por la democracia ante cualquier intento de golpe contra nuestra voluntad, es el año del compromiso y la unión, es el momento de estar atentos al desespero del régimen y a la actividad de las fuerzas democráticas. Venezuela necesita un cambio, el largo camino para lograrlo, ha iniciado.