La Salida, La Constituyente, el Congreso Ciudadano, la Transición, la Junta Patriótica. Quince meses. Dos actores: María Corina Machado y Leopoldo López. Dos partidos políticos apoyados por otros más chiquitos: Vente y Voluntad Popular. Asesores que no leyeron la encuesta. Ciudadanos decepcionados.

Hace unas semanas la Mesa de Unidad Democrática, bajo la vocería de su secretario Jesús Torrealba,  presentó al país los 38 circuitos electorales en los que se harían elecciones primarias. María Corina gritaba “Primarias Para Todo”, mientras que Voluntad Popular se empeñaba en recordar una y otra vez que las primeras primarias se hicieron porque “ellos las impulsaron”. Velázquez, desde Causa R, también llamó a las primarias, pero  ¿Qué pasó a la hora de inscribir candidatos? Fácil: Todos quieren sus quince minutos de fama.

Ni Vente, ni Voluntad Popular, ni la Causa R presentaron candidatos a los 38 circuitos. Presentaron unos pocos candidatos, de hecho… Pero ¿Y qué pasó con todas las “cosas” que se nombran al principio de este artículo? ¿Dónde está el conteo de firmas para la constituyente? ¿Dónde está esa explicación? ¿Dónde está el resultado del Congreso Ciudadano? ¿Cuántas asambleas se hicieron? ¿Dónde están los “estudiantes” de la Junta Patriótica? Y en la transición ¿Los correos electrónicos de verdad sirven como firma para algo “tan importante” como dice su creadora? ¿Dónde está la consistencia en estas personas? ¿Dónde está la explicación que le deben a aquellos que creyeron en estas propuestas? ¿Dónde está la diferencia con las promesas incumplidas del gobierno?

Todos quieren sus quince minutos de fama y eso es completamente compresible, pero ¿A qué costo?